Heme aquí, ilustrado por segunda vez el cartel de la Semana Santa sanroqueña, ciudad donde resido desde hace diez años.
Quien me iba a decir hace cinco años que al dejar la túnica de nazareno del Cristo de la Buena Muerte para colgarme una cámara fotográfica, iba a la postre a darme tantas alegrías y satisfacciones personales. Obteniendo diversos galardones: dos carteles oficiales en San Roque, cinco veces finalista del concurso, amen de varios trabajos para el mundo cofrade de la ciudad y si menos valorar cuatro carteles oficiales en la comarca.
Detrás del objetivo se intenta captar y transmitir la gran variedad de sensaciones y sentimientos del acontecimiento, desde lo puramente estético a lo más espiritual y desde lo costumbrista popular a lo religioso.
Los amante del arte de la fotografía somos llamados a poner nuestro granito de arena para llevar al público la manifestación socio-cultural-religiosa que representa la Semana Santa. Es por ello que no descasaré en pasear mi cámara por la comarca buscando esas instantáneas llenas de sentimientos humanos de diversas índoles.
Cristóbal Rueda