En el corazón de la memoria.
Era finales de noviembre cuando se me dio la noticia: " Javi este año vas a ser pregonero de la Semana Santa". Así, de repente, como si te dieran las buenas tardes. Estuve durante varios días bastante confuso, me costó asumir lo que se me venía encima. Ahora, justo ahora, e inmediatamente pasé del asombro al agradecimiento, por el honor que se me había otorgado. Todo ello sin comprender muy bien que habría hecho yo para merecer esto.
Una cosa si tuve clara desde el primer momento y es a quien iría dedicado este pregón: A mi madre que se pierde en el corazón de su memoria y a todas aquellas personas anónimas a las que San Roque y su Semana Mayor parece que están perdiendo de la suya. A aquellos a los que, sin pedir nada a cambio, dieron todo su amor, su tiempo y parte de sus vidas a hacer posible que hoy tengamos las procesiones y fama que tenemos; a aquellos que en los tiempos más difíciles sostuvieron con su dedicación y buen hacer para que San Roque no dejase de ver a sus pasos en la calle ningún año.
Pondré todo mi corazón y empeño en él, intentaré no defraudar a quienes tan generosamente se acordaron de mi y sobre todo espero saber escuchar a mi corazón para expresar toda la grandeza de esta Semana de Pasión y Misterio.
Un cordial saludo. Javier Galiardo